Clarín publicó hace unos meses en su edición digital una nota titulada ” Los hombres infieles son menos inteligentes que los monógamos”, conclusión a la que aparentemente llegaron investigadores ingleses de la London School of Economics que por lo visto no tienen nada mejor que hacer que divagar científicamente. Divagaciones seguramente rentables. De acuerdo al sesudo estudio, debemos poner en cuestión la inteligencia de Albert Einstein, de Picasso y de Charles Chaplin. Una observación importante, las mujeres monógamas no parecen ser más inteligentes que las infieles. ¿Qué será la inteligencia para los autores de la citada investigación?

Seguramente el diseño de la investigación, la metodología y la muestra utilizada garantizan la fiabilidad de los resultados obtenidos. Después de todo, el artículo fue publicado por una revista académica con referato. ¿Rigor de la ciencia o el rigor del disparate?
¡Qué siga la fiesta!